El Centro Musical


Mi cuerpo estaba frío
y la mente me ardía.
Tenía los brazos transparentes,
la cabeza torcida.

Solo quería
que Dios me bendiga
y que reine la paz en mi día.

Llamé a mis amigos
y de nada servía.
Estaban todos colocados
en misma sintonía.

Ojos perdidos,
nadie los mira.
Por favor, indíquenme la salida.

Rápido, rápido, rápido.
Vértigo, vértigo, vértigo.

Furioso algún vecino
llamó a la policía.
Y como si esto fuera poco,
estaba ¡Charly García!

Solo quería
que Dios me bendiga
y que reine la paz en mi día.

Rápido, rápido, rápido.
Vértigo, vértigo, vértigo.

El centro musical
entra en tu mente.
Y el ritmo demencial
entra en mí.

Mi cuerpo estaba frío...
Mi mente estaba ardiente...

Solo quería
que Dios me bendiga
y que reine la paz en mi día.

Rápido, rápido, rápido.
Vértigo, vértigo, vértigo.

El centro musical
entra en tu mente.
Y el ritmo demencial
entra en mí.